Cuando fallece una mascota, muchas personas a tu alrededor esperan que actúes como si nada o te dicen que "solo era un animal". Este rechazo o invisibilización social de tu tristeza se conoce como duelo desautorizado. Es un fenómeno psicológico real que nos obliga a vivir el dolor en secreto, prolongando el sufrimiento.
En "Sanar el Duelo", entendemos que tu vínculo con tu perro o gato era único: ellos nos brindan un amor libre de juicios y expectativas. Por eso, su ausencia no es un capricho irracional, sino una herida profunda que requiere tiempo, autocompasión y las estrategias correctas para cicatrizar.